MISIÓN CUMPLIDA
Hemos terminado la expedición del primer tramo de la ruta Utiel-Baeza. Con unas condiciones meteorológicas no muy favorables, comenzábamos en Utiel la ruta seis vehículos del LEVANTE 4X4. Esta vez para la localización y trazado del track, que más adelante haremos como actividad general del club.

LOS COMPONENTES
No podemos calificar de otro modo el equipo expedicionario, más que de excelente. Dos nuevos componentes, que se estrenaban con nosotros en esta ruta; Scila, acompañado por su inseparable é inestimable navegante Clara y LagartoXixo que también acudió acompañado por su señora y magnifica operadora de cámara Esperanza, Manolo y su acompañante Rosa, Troky y su asustadiza señora Pilar, Safarito, Víctor (como no) con su compañera Mara y Mariscal con el equipo habitual de las dos “Pilis”. Pronto descubrimos las dotes de navegantes, tanto de Clara, como de LagartoXixo que lograron que saliésemos airosos de todas las situaciones GPS en mano.
Tal como teníamos previsto este primer tramo es el más difícil de seguir por el trazado del ferrocarril, ya que como fue el final del proyecto, quedó sin construir mucha parte del mismo. Aún así en nuestro recorrido pudimos ver muchas infraestructuras, que se construyeron para el mismo, como túneles, pasos elevados, y viaductos. Intentábamos seguir fielmente el trazado, pero resultaba, en muchas ocasiones imposible.
PRIMER TROPIEZO
Al comienzo y a la altura de Venta del Moro, una copiosa nevada nos sorprendió y convirtió la conducción en algo más divertido de lo que esperábamos. Pronto nos encontramos en uno de esos imprevistos que aparecen cuando menos te lo esperas. Intentando seguir el trazado de la vía en una explanación, nos obligaba a pasar por una zona, que a priori no parecía difícil, con mucho barro, que hizo que los dos Discovery´s se emplearan a fondo para salir de ella sin ayuda de eslingas. Búsqueda de otra alternativa de paso más viable, y continuamos el “paseo”.


EL BARRO, EL PROTAGONISTA
Franquear una pista, que discurría entre cepas, supuso otro reto. Nuestro nuevo amigo Scila y su bien preparado Land Cruiser, evidenciaron un buen manejo de la situación, pese al hándicap que suponía calzar unas cubiertas A/T, que se mostraron justas en algunas ocasiones. Por lo demás, el resto de la expedición paso sin mayores sorpresas. Hasta Víctor se permitió el lujo de hacer alardes de cruzadas, al más puro estilo Carlos Sainz. Mas adelante encontraríamos dos zonas embarradas más, que solventamos sin más problemas.
VENTA DEL MORO
Siguiendo la línea férrea, a su paso por Venta Del Moro, se comenzó a construir un puente que facilitaría el paso sobre el barranco llamado Torrente de la Huerta. Pero desgraciadamente, esta es una de las obras inconclusas, por lo tanto hacía imposible continuar por esta, haciéndose necesario encontrar un lugar de paso del barranco. En el pueblo encontramos un pequeño puente que nos llevaba al otro lado. Obligándonos ahora a buscar de nuevo nuestra ruta marcada.

LA TRIALERA Vs WINCH
En la tarea de encontrar nuestro rumbo estábamos, cuando a paso pretende impedirlo una subida embarrada, con muchas piedras y con un escalón final, que complicaba en extremo nuestra evolución. Pero lejos de amedrentarse nuestros intrépidos aventureros gritaron todos, como una sola voz “hacia atrás, ni para tomar impulso” y dicho y hecho. Uno detrás de otro todos para arriba. El amigo escila, que quería presumir de cabrestante, hizo ver que no podía pasar el escalón, para que nos diésemos cuenta de lo que tenemos que pedir estas navidades, en nuestras cartas a los Reyes Magos. Como podéis suponer, esta última frase es invención del autor, la verdad es que las A/T volvieron a dejar claro que son unas magnificas ruedas para el asfalto y para la arena, pero que en terrenos donde la tracción es vital, se necesita más profundidad de dibujo. El buen equipo de accesorios que monta este Toyota, le convierten en nuestro mejor aliado en situaciones difíciles, y tuvimos que echar mano del sobresaliente Winch que monta en su paragolpes Asfir, que lo ascendió sin problemas.


EL VALLE DEL CABRIEL
Tras dar cuenta de una reparadora comida en medio del monte, que aprovechamos para contar nuestras más variadas anécdotas, proseguimos en busca de esa vía que habíamos dejado perdida más atrás. La estrechez de una de las trincheras y un par de rocas como lavadoras en el centro del paso, nos obligaba a interrumpir nuestro rumbo y buscar un paso que nos comunicase de nuevo con la línea. En esta búsqueda localizamos un mirador, desde el que se podía contemplar una vista preciosa del Valle del río Cabriel. Unas fotos de rigor y continuamos con nuestra expedición.

En este punto, la verdad es que la los trabajos de construcción de la línea Utiel/Baeza, sufrieron muchos cortes, por lo que seguir buscando vestigios de la misma, resultaba del todo inútil. Decidimos continuar directo hacia el punto donde las vías pretendían atravesar las Hoces del Cabriel, en Los Cárceles. Aquí se puede contemplar un majestuoso viaducto (sin acabar) que dirige sus pasos hacia la mole de roca, que nunca se llego a perforar para hacer el túnel 117, que llevaría a los trenes a la otra parte de la montaña y por ende a la provincia de Albacete. Aquí terminaría nuestra ruta por hoy, nos quedan dos etapas más de expedición, a partir de Villamalea, que nos llevara a atravesar la Sierra de Alcaraz, pero eso ya será otra historia.
