Salíamos a las 9,30 h de nuestro punto de reunión habitual en Lliria, con el objetivo de "hacer cumbre" en el pico más alto de la Sierra de Javalambre, el lugar donde están instaladas las antenas de los repetidores de comunicación. Esta ha sido una de las Rutas con más asistentes, siete coches en total, más los que se fueron añadiendo en ruta. Abdon, Víctor, Manolo, Fireboy, Valjimmy, Castellonero (que lavaba como asistentes a Porkis y a LagartoXixo) y Mariscal.
Una primera parada en el horno de Casinos, para aprovisionar nos de cocas saladas, manjar exquisito por otra parte, y que nos sirvió para sustentarnos en esta ruta, como más adelante relataremos.
Emprendimos la ruta en dirección a Villar del Arzobispo, para recorrer el tramo hasta Higueruelas, Alcotas y Ahíllas. Parada que ya habíamos programado para dar cuenta de un suculento almuerzo en el único bar que tiene este pueblo. Hasta aquí la carretera no presentaba ni rastro de nieve. Estábamos aún en la Provincia de Valencia y no parecía que fuésemos a encontrar gran cosa, pero nuestro ánimo era llegar a Javalambre y comprobarlo in situ.

Todavía nos quedaba algo de asfalto hasta encontrar las pistas que íbamos buscando. Nuestro rutometro nos llevaba por la Yesa y Abejuela en dirección a Manzanera y los Olmos, don ya Estábamos pisando nieve. Poco a poco, y a medida que ascendíamos por la pista, el blanco elemento se mostraba más hostil. En el camino nos encontramos a dos amigos valencianos, con un Vitara y un Opel Monterey, que estaban parados haciendo fotos al lado de la pista. A nuestro paso se unen a nuestra caravana, que ya no abandonaron hasta el final del día. Por fin llegamos a las proximidades del Pico de Javalambre, concretamente al desvío del Pico del Oso. En este punto tenemos nuestro primer tropiezo. Víctor que dirige a la comitiva se queda atascado entre un montón de nieve virgen, que nos obliga a tratar de sacarlo y a poner cadenas, quien las tuviera. Entre tanto Abdon y Fireboy tratan de encontrar un paso más asequible bajando por una loma completamente nevada, para conectar con la pista unos cientos de metros más adelante.
Las pistas estaban completamente cubiertas por la nieve, y hacía muy difícil saber por donde estaban pisando nuestros neumáticos. En esas Estábamos cuando Valjimmy se sale de la pista original y cae en un desnivel de más de dos metros, haciendo que sea imposible salir de allí por sus medios. Preparamos un dispositivo de rescate, tratando de tirar de él con el Patrol de Abdón, y la ayuda de una eslinga, pero la posición del coche cada vez se complicaba más, ya que Abdón no podía estirar del Suzuki en recto. Manos a la obra, y todos a tirar de pala, para ver si conseguimos quitar la suficiente nieve para que el Jimmy saliese por sus medios. Mientras tanto Víctor se acerca con el Dicovery, para ver si tirando los dos de Vicente, pueden subirlo a la pista, pero este intento tampoco funciona, y decidimos hacer una maniobra arriesgada, dando la vuelta al Nissan, para tirar del Suzuki con el cabrestante, y ayudando todos los demás desde abajo dando empujones del coche para que volviese a tener tracción. Misión cumplida, el Jimmy esta a salvo en la pista.

La ruta continuaba y más adelante se complicada, ya que en un ventisquero, la nieve cubría completamente la pista, y pasar suponía tirar varias horas de pala para liberar el camino, con la absoluta seguridad, que unos pocos metros más adelante, nos resultaría imposible progresar. Por tanto decidimos desistir y dejar paso a otros que con un HDJ 80 y un Terrano (preparado hasta los dientes) hiciesen el intento. Nosotros dábamos la vuelta, y en nuestro regreso nos toco ayudar a un señor que se aventuró a pasar por donde no debía haberlo hecho, con un Nissan X-Trail, y estaba atascado intentando subir una rampa trialera completamente helada. Lo eslingamos y lo dejamos en lugar seguro para que pudiese continuar su camino de vuelta. La próxima vez que un vendedor de coches le diga que un todo-camino es un todo terreno, ya sabrá que contestarle.
Re agrupando a la comitiva, nos avisan que hay un señor con un Toyota, que se ha quedado en medio de una vaguada, y no puede subir por si mismo. Son las 5 de la tarde, no hemos comido, salvo esas cocas que habíamos comprado en Casinos, pero, queda apenas una hora de luz solar y debemos intentar sacar al Toyota de su atolladero. Aún no nos explicamos como se atrevió a adentrarse donde lo hizo, completamente solo. Este fue el peor momento de la jornada, la noche se hacía presente, la temperatura comenzaba una bajada "sin frenos" y nos encontrábamos a ocho grados bajo cero, con una ventisca de nieve bastante importante. Otra vez, el Patrol de Abdon es el encargado del rescate, y pese a varios intentos para subir una empinada cuesta resulta imposible. A alguien se le ilumina el pensamiento y deciden salir por detrás de la loma, por un camino alternativo, que apriori, parece tener menos problemas, y lo consiguen. Ya estamos todos a salvo.

Pero no podía ser todo tan fácil. Cuando ya nos disponíamos a salir de la montaña, recibimos un mensaje por la radio "Valjimmy tiene una rueda pinchada, y hay que cambiarla". Esta claro que si algo es susceptible de ir mal, se puede poner peor. En fin pues a cambiar la rueda. Tornillos congelados, nieve debajo del coche que no permite la colocación correcta del gato, frío, con la luz de unas linternas, y a cambiar la p.....a rueda. En poco más de treinta minutos hacemos el cambio y por fin podemos reanudar la marcha hacía casa.
A veces hay alguien que se le ocurre que tenemos que hacer una nocturna, pues bien, en este caso y sin propósito de ello, la vamos a hacer. Una nocturna por la sierra turolense, con nieve hasta los ejes y muchas curvas con placas de hielo, "La aventura es la aventura"
Una última paradita en Manzanera para reponer fuerzas y entrar en calor y nos despedimos de los miembros de la expedición que provenían de Castellón.
Ha sido inolvidable, nos ha servido, además, para hacer un montón de amigos con los que compartimos esta pasión de locos.
Hasta la próxima....